MODELO EDUCATIVO ETIEVAN

Creado por la Sra. Nathalie de Salzmann de Etievan, se basa en la formación integral del Ser, educando la Mente, el Cuerpo y el Sentimiento, siendo este último su pilar fundamental.

Este Modelo cuida y desarrolla en el educando cuatro relaciones fundamentales que son:

Consigo mismo: mediante la integración consciente, equilibrada y voluntaria de la mente, el cuerpo y el sentimiento.

Con su familia: dándole a la familia el valor que le corresponde mediante el acercamiento a ella y la aceptación de sus miembros tal como son.

Con su grupo social: integrando las relaciones entre compañeros de grupo, amigos y familiares.

Con su entorno: fomentando el contacto directo con la naturaleza, su cuidado y conservación.

La Sra. Nathalie señaló que la educación del sentimiento, tan descuidada hoy en día, es fundamental y que no podemos pedir nada a nuestros hijos o a nuestros estudiantes, si antes no nos lo exigimos con honestidad a nosotros mismos.

Esta filosofía va dirigida a afinar en el niño (a) y el joven su parte interior, llevándolo a amar su trabajo, a esforzarse, a conocerse, a desarrollar su voluntad, a responsabilizarse por sus actos asumiendo las consecuencias de éstos, a expresar su sentir, a buscar la verdad dentro de su ser, a centrar su atención y a formar su conciencia, para cada día ser mejores y poder enfrentar la vida de una manera positiva.

Para poder trabajar con él, se requiere de MAESTROS FORMADORES, con conciencia de su responsabilidad como educadores con un trabajo personal previo al hacer docente y sobretodo, con mucho amor por su profesión y por la niñez.

Se requiere, también, de PADRES COMPROMETIDOS, que sientan que el colegio es la prolongación de su hogar y que confíen y apoyen el colegio de sus hijos.

Trabajando padres y maestros muy estrechamente es que el niño y el joven estructurarán su Ser y adquirirán la confianza en sí mismos y la seguridad necesaria para enfrentarse a su vida.

PROPUESTA EDUCATIVA​

Nuestra propuesta educativa integra las dimensiones corporales, emocionales y cognitivas, mediante un currículo enfocado al desarrollo de habilidades, capacidades, conocimientos y actitudes que lo encaminen en la obtención de aprendizajes significativos; siempre regidos bajo los estándares académicos que debe ir alcanzando cada grado progresivamente.

Este enfoque favorece el desarrollo del trabajo en equipo, promueve la autonomía y la responsabilidad en la toma de decisiones, desarrolla habilidades sociales como la asertividad, la empatía y la proactividad y fomenta el respeto a las diferencias.

El Modelo Educativo Etievan reconoce el carácter integral del ser humano: Mente, Cuerpo y Sentimiento y sus posibilidades de desarrollo armónico. Entiende la escolaridad como un tiempo valioso para tener experiencias significativas y trascendentes, para animar, apoyar e incentivar en los niños y adolescentes el desarrollo de su voluntad, su inteligencia, pero sobre todo sus sentimientos, ya que todo ello constituirá la reserva de su futura fortaleza interna.

En la base de su propuesta formativa está el fortalecimiento de la conciencia del alumno, su autoconocimiento como persona y la valoración de su propia identidad.

PRINCIPIOS

El Modelo Educativo Etievan parte del AMOR, como un sentimiento que anima toda relación positiva y necesaria en el proceso de formación y crecimiento del SER.

Comprende que la educación que positivamente contribuye a la formación de seres responsables, interesados en su propio desarrollo, en su familia y en su país, debe estar dirigida no sólo a la mente, sino también al cuidado de su cuerpo y al sentimiento, para que se desarrolle en él un equilibrio entre el Pensar, el Hacer y el Sentir.​ ​

La Educación se concibe así como un Proceso de Desarrollo de la Atención, que integra y armoniza, por medio del hacer, la mente, el cuerpo y el sentimiento.​​​​

La filosofía del Modelo Educativo Etievan está sustentada en 11 principios:

1. Amor al esfuerzo:
“Lo que vale no es un esfuerzo desesperado sino un tratar pequeño, continuo, día tras día”. Poco a poco atreverse a enfrentar retos.

2. Amor al trabajo:
Enseñar a los niños a querer el trabajo, sentirse estimulados a enfrentar desafíos y conocer la felicidad del deber cumplido.​

3. Desarrollo de la atención:
La atención es una energía propia de los seres humanos que puede ser desarrollada para ser reunida y sostenida interior o exteriormente. Es una exigencia para disciplinar la mente, el sentimiento y las posibilidades físicas del alumno.

4. Confianza en si mismo:
La confianza en sí mismo se desarrolla del “poder hacer”, de asumir retos que estimulen su cuerpo, su inteligencia y sus sentimientos. “Educar es confiar y llamar a responder a esa confianza”.

5. Educación de la voluntad:
La voluntad se ejercita enseñándole al niño a tratar de alcanzar una meta por su propio esfuerzo. “La verdadera fuerza de voluntad no busca un premio o una recompensa, viene de un profundo sentimiento del cumplimiento del deber”.

6. Competencia consigo mismo:
Evitando la competitividad que cifra el éxito en la derrota del otro. Buscamos que la superación se dé en función de si mismo y no solo por demanda externa.​

7. Actitud de búsqueda:
No saber deja de ser algo negativo para convertirse en un incentivo y en un interés para buscar más. La capacidad interrogativa es algo que cuidamos y mantenemos abierta durante la escolaridad.

8. Sentido de la responsabilidad:
Entrenando al alumno a responder frente a sus trabajos, a cumplir con su deber, lo ayudamos a fortalecer su capacidad de ser responsable. El ejercicio continuo de la responsabilidad llama al deber, y fortalece la voluntad y la capacidad de acción.​

9. Exigencia y libertad:
Los alumnos necesitan ser exigidos respetándoles su individualidad, sólo así podrán expresar con libertad todo su potencial.. “Exigir es pedir, con mucha firmeza, lo que uno sabe de corazón que es bueno para un ser”.

10. Preparación para la vida:
La educación debe capacitar a los alumnos para afrontar la vida, haciéndolos competentes y desarrollando sus destrezas que le permitan enfrentarse a las contingencias del mundo globalizado que les tocará vivir. El niño como futuro adulto debe estar preparado para comportarse de acuerdo a una exigencia moral personal y para servir efectivamente a su comunidad.​

11. Educación desde el amor:
Para que el alumno sea equilibrado, armónico, necesita mucho amor ; y también como prueba de ese amor, firmeza y severidad, según el caso. Una de las cosas más importantes a tratar en nuestro colegio es amar a los niños y hacerles sentir ese amor.​​​​​​

PERFILES

PERFIL DEL ESTUDIANTE

Es un ser desarrollado de manera armónica: equilibrado, consistente y coherente en sus manifestaciones mentales, corporales y afectivas. Esta capacitado para focalizar o expandir su atención de acuerdo con las demandas de su actividad en un momento determinado.

Exterioriza el desarrollo de su voluntad a través de su habilidad para fijarse metas y tratar de cumplirlas, superando las dificultades que siempre se presentan frente a los propósitos.

Se relaciona con las manifestaciones internas de los SENTIMIENTOS que surjan en él y decide de manera libre y responsable su expresión.

PERFIL DEL MAESTRO

Nuestros maestros son personas que mediante el trabajo continuo en su desarrollo integral y la capacitación permanente que reciben sobre el Modelo Educativo Etievan, desde de la Escuela de Maestros de nuestro centro educativo, están preparados para vivir experiencias como seres en proceso de crecimiento.

Un maestro Etievan posee gran vocación de enseñanza, empatía con los niños y jóvenes, actitud positiva hacia el aprender continuo y el logro de nuevos retos. Está preparado para trabajar en equipo, ejercer un sano liderazgo y tiene un alto nivel en su formación profesional y pedagógica.

PERFIL DEL EGRESADO

Un exalumno Etievan goza de confianza en sí mismo, que le permite desempeñarse proactivamente en las diferentes situaciones que afronta en su vida. Se destaca por poseer una personalidad definida, evidenciando independencia en su forma de pensar, seguridad en sus decisiones y convicción en todo lo que emprende.

Sus logros, fuera de nuestras aulas, trascienden los espacios, tanto de las universidades donde estudian como de sus lugares de trabajo.